Influencia del éter de almidón en el rendimiento de la masilla para paredes exteriores
Ⅰ.El “ayudante invisible” para la masilla de paredes exteriores: ¿Qué es el éter de almidón?
La masilla para paredes exteriores a menudo presenta problemas como agrietamiento, formación de polvo y poca resistencia a la intemperie. Sin embargo, un aditivo aparentemente insignificante (éter de almidón) puede mejorar estos problemas desde la raíz.
El éter de almidón es un polvo blanco extraído y modificado del almidón natural. Es altamente soluble en agua y, cuando se mezcla con el cemento y los rellenos en la masilla de pared exterior, actúa como un "agente optimizador", mejorando sutilmente varias propiedades sin comprometer el respeto al medio ambiente.
Ⅱ.Cuatro efectos clave del éter de almidón en la masilla de pared exterior, prácticos y cruciales:
1. Aplicación más sencilla, elogiada por los contratistas.
Los entornos de construcción de muros exteriores son complejos y el éter de almidón optimiza la trabajabilidad de la masilla:
Permite una aplicación suave de la masilla, facilitando su extensión y evitando que se adhiera a la llana;
Reduce el flacidez, por lo que es menos probable que se deslice hacia abajo incluso cuando se aplica en paredes verticales;
Facilita el acabado, permitiendo la creación rápida de una capa base lisa y mejorando la eficiencia de la construcción.
2. Mayor adherencia, olvídate de los polvos y las descamaciones
Si la masilla para paredes exteriores no se adhiere bien, es propensa a pulverizarse y desprenderse posteriormente. El éter de almidón puede:
Mejora la adherencia entre la masilla y el sustrato de la pared, “agarrando” firmemente la superficie de la pared;
Mejora la cohesión interna de la masilla, haciendo que sea menos probable que se convierta en polvo o se pele después del secado;
Incluso en superficies rugosas, garantiza una fuerte adhesión y prolonga la vida útil.
3. Resistente a la intemperie y a las grietas, capaz de soportar la exposición al viento y al sol.
Las paredes exteriores están expuestas a los elementos durante períodos prolongados y el éter de almidón puede mejorar la estabilidad de la masilla:
Mejora la flexibilidad de la masilla, permitiéndole soportar pequeñas deformaciones ocasionadas por cambios de temperatura y asentamientos de las paredes, reduciendo así el agrietamiento;
Mejora la resistencia al agua y a la intemperie, resistiendo la erosión del agua de lluvia y la radiación UV, previniendo la formación de ampollas y la decoloración;
Mejora la densidad estructural de la masilla, reduciendo la penetración de agua y previniendo la humedad interna y el crecimiento de moho.
4. Retención de agua y bloqueo de humedad, evitando un secado rápido.
Durante la construcción, si la masilla se seca demasiado rápido, puede provocar fácilmente grietas por contracción. Las propiedades de retención de agua del éter de almidón son cruciales:
Bloquea la humedad en la masilla, disminuyendo la velocidad de secado y dando al cemento tiempo suficiente para hidratarse;
Previene el lijado y agrietamiento de la superficie causado por la rápida evaporación del agua;
Es especialmente adecuado para la construcción en ambientes secos y de alta temperatura, garantizando una calidad de masilla estable.
III. Consejos: agregue adecuadamente para duplicar el efecto
Si bien el éter de almidón es beneficioso, se debe controlar la cantidad que se agrega (generalmente entre el 0,05 % y el 0,2 % del peso total de la masilla):
Cantidades excesivas pueden provocar un secado más lento y una superficie pegajosa;
Su uso en combinación con éter de celulosa puede mejorar sinérgicamente la retención de agua y la trabajabilidad, dando como resultado un mejor rendimiento;
Elija éter de almidón modificado que cumpla con los estándares de materiales de construcción; es respetuoso con el medio ambiente, inodoro y adecuado para aplicaciones en paredes exteriores.

